AUTHOR: ROBERT GARLITZ
DATE: 12/23/2005 06:58:00 AM
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CONFS EN MENDOZA
EL DEBATE lunes, 18 julio p. 6
"Las conferencias de VI "Siluetas de literatos “ ”y El Modernismo "
Lástima fue que a la primera conferencia del poeta español, del prodigioso autor de las SONATAS, asistiera un reducido público.
Empero, ello no fue óbice para que don Ramón del VI viera disminuir sus entusiasmos .
Por el contrario, durante hora y media , regaló el oído del auditorio con su verba fácil y agradable
L a presentación del conferenciante fue hecha por el doctor Juan M. Contreras en un erudito y galano discurso.
La pintura del maestro fue pintada con mano maestra; aplaudiéndose los capítulos más brillantes de la hermosa pieza oratoria .
La conferencia se redujo a una "causerie " sobre la vida anecdótica de Zorrilla, Manuel del Palacio Campoamor y Valera .
Al perfilar la semblanza del primero , el conferenciante habló sentidamente de sus primeras aficciones literarias; su veneración casi religiosa por aquel poeta de largos cabellos y de barba señoril, según se lo denunciara la viñeta que figura en "Los cantos del trovador"y más tarde su perplejidad infantil ante la presencia del ídolo que llegaba a Santiago como peregrino del ensueño , prestigioso de canas y de melancolía.
El formaba en la columna de estudiantes que había ido a recibirle; era de los primeros, y cuando el maestro le decía con bonhomía fraternal : Díme tú , cara de poeta
¿eres también estudiante?"
sintió la frase sobre su espíritu como una verdadera consagración . ¿Poeta?
Sí, él había visto en el fondo de las cosas la distinción de la tristeza ; había dialogado con la luna y comenzaba a descubrir que las rosas guardaban el encanto de haber sido mujeres.
Habló luego de la manera particular con que leía Zorrilla , de su voz dulce y del giro melódico que daba a los períodos .
El mismo lo oyera recitar admirablemente el prólogo
de "El diablo mundo"y "La siesta " .
Todo lo que se refiere al poeta es para el conferencista hecho de maravilla hasta sus engaños inocentes.
Y sobre esto recordó que un día , después de recitar a Zorrilla un trozo de "Los cantos del trovador " , el propio autor de los versos declaró que nunca los había oído, exaltando por otra parte la virtud de la estrofa.
Solamente cuando Manuel del Palacio puso al conferencista en antecedentes sobre las modestias que solía gastar el poeta, comprendió el amor que Zorrilla tenía por su obra; hasta separar al artífice para que su sombra no pudiese velar el encanto de sus mirajes.
Después VI pintó en toda su ingrata desnudez el cuadro de miseria cuando se viera obligado a escribir una geografía en verso por encargo de un editor poco escrupuloso ,
la armonía de las estancias dedicadas a Sevilla, Alicante, Cádiz, Barcelona y Valencia.
Más tarde un editor catalán le encargó un poema para aprovechar en un volúmen las ilustraciones de Gustave Doré. sobre "L a divina Comedia" y así nacieron "Los ecos de la montaña. " bajo el acicate del hambre y las decepciones.
Por último el conferencista habló de su postrera composición : "La inevitable Emilia" alusiva a la condesa de Pardo Bazán y de la muerte de Zorrilla.
Sus exsequias (sic) fúnebres fueron de las más imponentes que haya presenciado España.
Y a pesar de todo, el gobierno se negó a rendirle honores. "por no haber precedentes "según las pintorescas frases del presidente del consejo.
Pocos años después VI en su viaje a Méjico tuvo la oportunidad de conocer la hacienda
de Zorrilla en los llanos de Apán y de revisar todos los manuscritos del poeta.
En muchos de ellos como en "L a siesta "y en la composición a la Medinaceli admiró
la virtud que poseía el artista de unir dos palabras convirtiéndolas en un nuevo valor estético.
El conferencista diseñó luego la semblanza de Manuel del Palacio , aquel espíritu juguetón
y sutil que hizo de la sátira su buen instrumento poético.
Revolucionario de principios, el delicado humorista se mezcló a varios de los movimientos
que perturbaron por causas fundamentales la tranquilidad de España poniendo todos sus esfuerzos en favor de las tendencias regeneradoras .
u vida de bohemio está poblada de pasajes anecdóticos como la grande alma que llevaba consigo , a fuerza de ser bondadoso le hacían jugar a bromas las amarguras más amargas y los embates más recios.
Por cada situación angustiosa, Manuel del Palacio tenía una sátira; su musa improvisadora
reservaba la sonrisa al final de cada una de sus orijinales (sic) composiciones a modo de una careta funambulesca que ocultase la declaración de la verdad.
Alma de pájaro y de niño, cruzó por la vida sin detenerse , como si fuese de prisa , tras una mariposa quimérica.
Pero donde VI volcó todos sus sentimientos fue en la figura de Campoamor al recordar su primera visita que le hiciera acompañado de Rubén Darío.
Su carácter de astur y galaico , siempre de buen humor , siempre asomando la ironía desde su eminencia estética hasta aconsejar las doloras todo ese contraste de sentir y de expresar
que se adivina en" La Gioconda" ,
VI lo supo describir sencilla y hermosamente.
Enemigo de Valera, por cuestiones de un amor antiguo buscábale sin embargo , puesto con él solamente podía discutir en una altura de ironía y de espíritu , cosa que en mucho molestaba a don Gaspar Núñez de Arce, vista la imposibilidad de sacar la mejor parte en el dicho y en el entredicho.
para que se note la franqueza de sus sátiras , el conferencista citó el caso de que habiendo sido eligido el poeta diputado a cortes por influencia de Romero Robledo, como alguien le preguntase en una tertulia donde había sido designado , Campoamor le repuso ágilmente : Por Romero Robledo".
A continuación VI dijo que Campoamor regaló todas sus producciones a los editores ,pues
no hallaba conciliable el arte con el lucro.
Concluyó , hablándonos de Valera; y del genio de este hombre de letras
Al terminar su "causerie" , el público renovó sus demostraciones de simpatía por el exquisito poeta español.
"El Modernismo "
Su conferencia anoche (julio 17) versó sobre el Modernismo "
VI comenzó diciendo : ¡Modernismo
! Esa palabra que el antidiluviano megaterio lanzó un día ¿qué significa ?
El modernismo en las fauces del megaterio fue algo como una excomunión y un insulto .
Yo creo que un buen diccionario de sinónimos hubiera establecido el paralelismo , la íntima relación entre joven modernista y perro judío.
Arriesgándome a ser devorado por el megaterio , diré que, en mi opinión, el modernista es el que inquieta .
El que inquieta a los jóvenes y a los viejos , a los que beben en la clásica fuente de mármol helénica , a los que llenan su vaso en el oculto manantial que brota en la gris penumbra de las piedras góticas
El modernista es el que busca dar a su arte la emoción interior y el gesto misterioso que hacen todas las cosas al que sabe mirar y comprender.
No es el que rompe las viejas reglas ni el que crea las nuevas, es el que siguiendo la eterna pauta , interpreta la vida por un modo suyo. : es el exégeta.
El modernista sólo tiene una regla y un precepto: ¡La emoción !
Los modos de expresarla son infinitos .
Acaso no lo sean en el hecho real, pero en el concepto estético sí.
Tantos corazones, tantas maneras de expresión.
En el arte las reglas y los preceptos pueden ser invariables como son invariables las esencias, pero la medida en que cada una habrá de intervenir cambia por la manera personal del sentimiento.
Las mismas esencias forman la obra de Velázquez, como la obra de Rafael y, sin embargo, la
diferencia entre uno y otro pintor es profunda.
Profunda , pero no esencial.
Intervienen los mismos elementos, pero alternados en distinta medida.
Nada hay en Rafael que no haya en Velázquez.
L o que cambia es la proporción. de las divinas esencias.
Pero cuando las esencias son divinas , es igual que unas superen a las otras y la preferencia que concedemos a un artista sobre otro artista, no es de razón sino de corazón.
Mi corazón se vuelve en arrobo hacia el dulce pintor de Urbino.
En toda obra de arte está el gérmen de otra obra distinta, y todo está en todo.
La ponderación de las esencias , una ponderación igual como específico de curandero quieren algunos que sea el clasicismo .
La varia y libérrima manera de mezclarlas , regida esta variedad por el sentimiento del artista es el modernismo.
Luego dijo que la emoción no es el sentimentalismo.
Harto viejos son los cuadros de algunos escritores a quienes sonríe la celebridad , y en donde la madre agoniza en la buhardilla o la nieve clorótica riega la albahaca con ademanes de romanticismo caricaturezco (sic)
A todo eso el conferencista llama "literatura de periódicos de moda."
L a emoción es una razón suprema que varía según las artes, así sea en la estatua, en el cuadro, en el verso o en el pentagrama.
Pero es una en la línea, en el color, en el ritmo exhuberante de nobleza y de originalidad .
Tal es la emoción que revelan la Victoria de Sanatracia (sic)SOMOTRACIA"LAS tentaciones de San Antonio , "la barca de Caronte y la Virgen blanca.
Estudiando las telas de El Greco, hallaba emoción suprema del arte en aquellos rostros trágicos en que la vida no es sino una máscara de la muerte.
Y pasando a la literatura, encuentra la emoción intensa en el ritmo oculto de los romances antiguos sobre todo en los de Góngora ?, a quien le arrojaron tantas piedras puesto que él era un árbol cargado de manzanas de oro.
Todas estas emociones brotan del mismo sentimiento noble y elevado de la belleza ; están fuera de las penas familiares , de los cantares de las comedias , de las rimas lacónicas de los cuadros que sirven para ilustrar las novelas populares.
Después el conferencista estudia a grandes rasgos la iniciación del modernismo en la pintura española y relata como Sorolla, Rusiñol, Anselmo Miguel Nieto y Romero de Torres tuvieron que luchar constantemente contra los prejuicios y los cánones aferrados a la conciencia de los críticos.
En los primeros tiempos esos pintores apenas si obtuvieron alguna mención honorífica en el Salón de Madrid.
En una manera elegante y sutil VI describió la tela de Casas "El reo de la muerte"(nota) y
la de Rusiñol "Los monjes de Montserrat" en que la luz , conjugando con la sombra da el recuerdo de la tarde y de la noche, velado por cierta niebla de misterio y de ensueño.
Rusiñol,agregó , posee la emoción de la hora, vale decir , la eternidad de la luz, en cuanto a su repetición ; algo que todos los días podemos contemplar , aunque no en todos los momentos.
L a manera de luz que es un accidente rebuscado y que solo rebuscándolo se consigue , no es momento de un arte serio. .
Así el retrato del "Rey en el coro de la catedral"es de una policromía polichinesca y a esto, arguye su autor ¡que la luz penetra por una vitrina colorada. !
Completando los principios emitidos sobre el arte pictórico, el conferencista habló de la visión circular que denuncian los paisajes de emoción como ser el aire, la fragancia, el calor o el frío y de la reducción por la distancia.
A este respecto dijo que las imágenes de Velázquez no parecieran cómo querer salir de su marco tal la expresión conocida, sino por el contrario alejarse cada vez más.
Volviendo al modernismo en pintura VI hablo entusiastamente de Anselmo Miguel Nieto y
de Romero de Torres, a quienes considera como a los primeros pintores de España.
Anselmo Miguel Nieto, agregó es casi un desconocido para vosotros, puesto que su
despreocupación lo lleva hasta no pensar en el más allá de las fronteras.
En su patria misma empieza ahora a conocérsele y se valoran sus obras, dos de las cuales figuran en la exposición de Buenos Aires próxima a inaugurarse.
Su manera , el colorido, la línea, la expresión y el efecto de luz plena que persigue en todos sus cuadros son de un arte maravilloso.
Las tendencias prerrafaélicas en España tienen su más alto cultor en Romero de Torres que posee la pintura al temple de los antiguos maestros , la más rica pues la pintura, por razón del elemento expresivo no está , como la literatura en constante evolución .
Hoy los pintores con los colores fabricados por la industria no tienen un elemento más para expresar las cosas que ven del que tenía un Gahirlandazo (sic ¿Ghirlandaio?)
En seguida el conferencista pasa a estudiar el modernismo en la literatura española , entre sus principales cultores, los de última hora , nombra a Unamuno y a Benavente.
Todos estos tienen un sentimiento nuevo de patria, aman la novela regional en su tradición no en aquellos de sus hombres que nada valen y nada representan.
El patriotismo agrega , consiste en imponer lo grande, y no en dejar que la audacia vanidosa se imponga.
Tal fuerza anima y vive en la obra de los nuevos escritores.
En seguida el conferencista diseñó la personalidad de don Miguel de Unamuno deteniéndose en el elogio de su libro sobre el Quijote , libro valiente y sereno en donde aparece el manchego más grande que Cervantes y en donde se le compara a San Ignacio de Loyola, aquel caballero andante de la virgen María.
VI terminó su interesante conferencia haciendo el estudio crítico de otros representantes del modernismo de España, siendo objeto de una ovación por parte de la concurrencia.
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