AUTHOR: ROBERT GARLITZ
DATE: 12/23/2005 10:27:00 AM
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EL ARTE DE ESCRIBIR, 1ERA CONFERENCIA DE VI
ELDiarioespañol domingo 26 junio 1910 p. 3
VI comenzó luego su conferencia diciéndose uno de esos peregrinos que en las viejas edades iban por la tierra gallega en peregrinación piadosa al santuario de Compostela
Como esos hombres de piedad él quiere llevar a su regreso al patrio terruno la palma ideal que será su recompensa .
Saluda luego al Conservatorio Labardén al que debe poder pronunciar esa serie de conferencias y pasa a desarollar su tema anunciado ELARTE DE ESCRIBIR
Declárase partidiario de la literatura ‘abracabradante” y enemigo mortal de la otra que es imitación, plagio vivo de ideas y de sentimientos propios de épocas pasadas.
Las literaturas nuevas que son renovación porque el arte como la vida no es más que un renovar perpétuo sólo pueden asustar a los espíritus viejos a los retrógrados del sentimiento que viven apegados a la fórmula de lo clásico como único medio de existencia
Declara no creer en la infalibilidad de los clásicos siendo como es un modernista es decir, un escritor que sólo pone sus entusiasmos en las sensaciones .
Modernismo no es extravagancia gramatical como han creido algunos equivocadamente porque eso ha existido en todos los tiempos .
Ya Gracián en su época cometió extravagancias y no por esto puede ser considerado diferentemente de los clásicos .
El modernismo consiste en que da sensaciones que es lo verdaderamente personal, mientras las otras literaturas sólo daban ideas , cosas propias del ambiente
En las letras no hay más que dos problemas :la manera de ver y la manera de expresar.
Las ideas surgen para tener una expresión , una forma, un carácter único.
Cuesta esfuerzo hallar la forma única ; pero lo bello en la obra de arte es hacer pasar desaparecido ese esfuerzo pues lo contrario es caer en el virtuosismo .
Ese esfuerzo requiere también la dignidad del pudor para salvaguardia de la misma belleza
Estudia rápidamente nuestra literatura clásica y su influencia sobre el arte contemporáneo diciendo que , en definitiva si se combate de nuevo es por lo que tiene de extraño chocando con las ideas viejas.
N o niega la tradición , pero aceptándola solamente en lo que puede tener de vital y de útil
Hace notar la necesidad de un ritmo interno , sosteniendo las fórmulas
El artista cuando no es genio , lo mejor es imitar al pueblo .
España en sus romances no se ha desmentido nunca y así es como él ha podido comprobarlo en sus viajes por Castilla estudiando las imágenes , los giros , las expresiones que vigorizan y dan valor al lenguaje La forma es la armonía y el ritmo es lo único que cambia.
Cita diversos casos de exacta propiedad de ritmo a la forma entre otras diversas composiciones de Rubén Darîo
Hace notar la armonía de las palabras y su relación con las emociones
Recuerda como Rafael descomponía rîtmicamente una imagen y dice que así se debe proceder en literatura con palabras equivocadas conscientemente equivocadas buscando nuevos valores en imágenes nuevas.
Hizo notar que los vocablos no se crean por voluntad individual sino por necesidad colectiva,
La originalidad consiste en el pensamiento , en el fondo las extravagancias no son más que insuficiencia del idioma.
Esta es la síntesis de la raza y hay que defenderlo contra las invasiones extranjeras para salvarlo de la muerte
VI terminó su conferencia invocando a la mujer a la defensa del idioma en el alma infantil.
La conferencia duró más de una hora , matizada con oportunas anécdotas y bien aplicados aforismos que le dieron mayor realce.
La figura de VI , escueta ascética , de pie en el escenario iluminado por la violenta luz de las candilejas era un bello espectáculo y sus palabras en el ambiente recogido del teatro , donde un gran silencio reinaba caían una a una recibidas con agrado por el público
L a conferencia fue todo un éxito aún cuando, por nuestra parte, debemos hacer una salvedad exponiendo nuestro disgusto ante el pesimismo de que, a veces hizo gala VI al ocuparse del arte y del pensamiento español
Bueno es enaltecer lo extranjero cuando lo merece , pero que no sea a costa de lo nuestro no menos digno que aquello.
Ya es una manía en nuestros intelectuales la de posponer lo español para elevar lo extranjero
Fuera de esto, fuerza es reconocer que el señor VI tuvo momentos verdaderamente felices y que mereció las repetidas ovaciones tributadas por el auditorio.
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