AUTHOR: ROBERT GARLITZ DATE: 12/23/2005 10:55:00 AM ----- BODY:
ELMODernismo ELDIARIOESPAÑOL BA miércoles, 6 julio p. 3 Los aplausos con que la concurrencia ayer en el teatro Nacional saludó al señor Valle-Inclán al terminar su conferencia sobre el modernismo fueron bien merecidos Ha sido ésta la mejor conferencia de la serie sin duda porque Valle-Inclán se hallaba en terreno propio , hablando de cosas conocidas . Comenzó explicando su concepto del modernismo y dijo que el modernista no era el que rompía con los viejos moldes , por cuanto esto imponía crear otros nuevos. El modernismo es la interpretación de la vida de un modo propio , poniendo por encima de todo la emoción personal. En el arte cambian las medidas, las formas, los aspectos: solo permanece la esencia íntima , eso que constituye la razón emocional de todas las preferencias. L a emoción es una condición que realza las cosas bellas ; es armonía de la luz en el cuadro armonía de la línea en la escultura , del ritmo en el verso. El modernismo , así entendido, comenzó en España con la pintura de Sorolla, artista genial que siente como ningún otro la emoción de la luz. Sorolla, dijo, no tiene más defecto que el de haber pretendido generalizar el procedimiento que si es útil en el paisaje no puede serlo en la figura, pues en el paisaje la luz permanente , es una cosa eterna en la constante repetición de las horas, mientras que en la figura es un absurdo porque supone la pretensión de poner el modelo en condiciones definitivas de luz En la figura no es lo mismo la luz sino la expresión y ésta cambia al cambiar aquélla En el retrato la luz debe ser neutra vigorizando la expresión . espués de Sorolla, aparecieron otros modernistas Rusiñol, Casas, Mir, Regoyos cuyos principios fueron difíciles , pero cuyo triunfo fue por eso más sólido , más seguro, dándose casos como el del famoso cuadro de Ramón Casas "Reo de muerte" que en España sólo obtuvo una mísera tercera medalla mientras que en Viena se le premió con medalla de oro de primera clase (nota) A grandes rasgos describe el cuadro y luego hace lo mismo con "Los monjes de Monserrat"de Santiago Rusiñol, obra que calificó de admirable por la emoción de luz allí difundida perpetuando dos recuerdos : el del oro de la tarde y el violeta de la noche. Citó luego a Anselmo Miguel Nieto, a Julio Romero de Torres, a Ricardo Baroja , el gran aguafortista después de Goya. Los pintores modernistas no interpretan al natural sino que lo exaltan . Por eso, al pintar un paisaje los modernistas acumulan en el fragmento que es su cuadro , todo el conjunto de emociones de luz y de armonías de color que los no artistas han observado en todo el paisaje. De ahí las exageraciones que a veces se notan en la mayoría de los cuadros cuando quieren colocar la emoción general que el cuadro debe resumir Habló luego de Romero de Torres que calificó como el más intenso de los pintores de hoy, y en párrafos magníficos , recordando los mejores de sus libros, evocó el ambiente de Córdoba románica, muslímica y cristiana. Habló después de Anselmo Miguel Nieto , el más alto, el más puro , el más formidable y desconocido dijo, de los pintores españoles contémporaneos. Relató algunas .anécdotas de Nieto dibujando su carácter férreo y voluntarioso. Pasando al campo literario, dijo que al aparecer, el modernista no halló enemigos entre los viejos, entre los grandes de las letras, sino entre los segundones, los que vivían de la imitación. Ni Valera, ni Palacio Valdés, ni la Pardo Bazán , ni Galdós, ni Meléndez Pelayo fueron adversarios del modernismo. Y la juventud avanzó resueltamente : eran Unamuno, Benavente, Azorín, Baroja y luego más fuertes poderosas inteligencias robustas como Ortega y Gasset. Aparecieron en un momento agitados (sic) en España , traían el sentimiento de la patria, no la patria bravucona y pendenciera que oculta los defectos y se lía la manta a la cabeza , sino la de los que se imponían por criterio único ser los mejores. Su patriotismo era el de la ascensión. Habló de los literatos nuevos, citando anécdotas, esbozando retratos, entre ellos los de Benavente, Unamuno, Azorín, Pío Baroja y Ciges Aparicio y es justo reconocer que Valle-Inclán se mostró tan justo crítico como perfecto caballero. Muchos de los literatos estudiados no encuadran con su manera de pensar ; pero no ocultó sus méritos , no rebajó sus cualidades.. Fue la de ayer , en suma, una excelente conferencia y los aplausos del público bien merecidos.
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