AUTHOR: ROBERT GARLITZ DATE: 12/27/2005 08:55:00 AM ----- BODY:
SILUETAS DE MAESTROS, MENDOZA ARGENTINA L A CONFERENCIA SE REDUJO A UNA "CAUSERIE” SOBRE LA VIDA ANECDÓTICA DE ZORRILLA, MANUEL DEL P ALACIO, CAMPOAMOR Y Valera. Al perfilar la semejanza del primero, el conferenciante habló sentidamente del poeta de largos cabellos y de barba señoril, según se lo denunciara la viñeta que figura en "Los cantos del Trovador" y más tarde su perplejidad infantil ante la presencia del ídolo que llegaba a Santiago como peregrino del ensueño , prestigioso de canas y de melancolía. El formaba en la columna de estudiantes que había ido a recibirle, era de los primeros, cuando el maestro le dijera con bonhomía fraternal: Dime tú, cara de poeta, ¿eres también estudiante?, Sintió la frase sobre su espíritu como una verdadera consagración. ¿Poeta, sí y él había visto en el fondo de las cosas la distinción de la tristeza, había dialogado con la luna y comenzaba a descubrir que laas rosas guardaban el encanto de haber sido mujeres H abló luego de la manera particular con que leía Zorrilla, de su voz dulce y del giro melódico que daba a los períodos. El mismo lo oyera recitar admirablemente el prólogo de"El diablo Mundoy "L a siesta". Todo lo que se refiere al poeta es para el conferencista hecho de maravilla. , hasta sus engaños inocentes. Y sobre esto recordó que un día después de recitar Zorrilla un trozo de "Los cantos del Trovador", el propio autor de los versos declaró que nunca los había oido, exaltando, por otra parte la virtud de la estrofa. Solamente cuando Manuel del P alacio puso al conferencista en antecedente sobre las modestias que solía gastar el poeta, comprendió el amor que Zorrilla tenía por su obra, hasta separar al artífice para que su sombra no pudiese velar el encanto de sus mirajes. Después Valle-Inclán pintó en toda su ingrata desnudez el cuadro de miseria. cuando se viera obligado a escribir una geografía en verso por encargo de un editor poco escrupuloso , la armonía de las estancias dedicadas a Sevilla, Alicante, Cádiz, Barcelona y Valencia. ás tarde un editor catalán le encargó un poema para aprovechar en un volúmen las ilustraciones de Gustave Doré sobre L aDivina COMEDIA y así nacieron"Los ecos de las montañas.", bajo el acicate del hambrey de las decepciones. Por último el conferencista habló de su postrera composición"L a inevitable Emilia”, alusiva a la condesa de Pardo Bazán y de la muerte de Zorrilla. Sus exsequias (sic) fúnebres fueron de las más imponentes que haya presenciado España Y a pesar de todo, el gobierno se negó rendirle honores "por no haber precedentes", según laspintorescas frases del presidente del consejo. Pocos años despúes, Valle-Inclán en su viaje a Méjico, tuvo la oportunidad de conocer la hacienda de Zorrilla en los llanos de Apán y de revisar casi todos los manuscritos del poeta. En muchos de ellos como en "La siesta”y en la composición a la Medinaceli, admiró la virtud que poseía el artista de unir dos palabras convirtiéndolas en un nuevo valor estético. El conferencista diseñó luego la semblanza de Manuel del Palacio, aquel espíritu juguetón y sutil que hizo de la sátira su instrumento poético. Revolucionario de principios, el delicado humorista se mezcló a varios de los movimientos que perturbaron la tranquilidad de España, poniendo todos sus esfuerzos en favor de las tendencias regeneradoras. S u vida de bohemio está poblada de pasajes anecdóticos, como la grande alma que llevaba consigo., a fuerza de ser bondadoso le hacían jugar a bromas las amarguras más amargas y los embates más recios. Por cada situación angustiosa Manuel del Palacio tenía una sátira, su musa improvisadora reservaba la sonrisa al final de cada una de sus originales composiciones a modo de una careta funambulesca que ocultase la declaración de la verdad. Alma de pájaro y de niño, cruzó por la vida sin detenerse como si fuese de prisa tras una mariposa quimérica Pero donde Valle-Inclán volcó todos sus sentimientos fue en la figura de Campoamor al recordar su primera visita que le hiciera acompañado de Rubén Darío. Su carácter, de astur y de galaico siempre de buen humor, siempre asomando la ironía desde su eminencia estética hasta aconsejar las doloras, todo ese contraste de sentir y de expresar que se adivina en La Gioconda, Valle-Inclán lo supo describir sencilla y hermosamente Enemigo de Valera, por cuestiones de un amor antiguo, buscábale, sin embargo, puesto con él solamente podía discutir en una altura mental de ironía y de espíritu, cosa que en mucho molestaba a don Gaspar NÚÑEZ de Arce, vista la imposibilidad de sacar lo mejor parte en el dicho y el entredicho. Y para que se note la franqueza de sus sátiras, el conferencista citó el caso de que, habiendo sido elegido el poeta diputado a cortes por influencia de Romero Robledo, como alguien le preguntase en una tertuliadónde había sido designado, Campoamor le repuso ágilmente, "Por Romero Robledo”. A continuación, Valle-Inclán dijo que Campoamor regaló todas sus producciones a los editores, pues no hallaba conciliable el arte y el lucro. Concluyó , hablándonos de Valera y del genio de este hombre de letras. Al terminar su causerie, el público renovó sus demostraciones de simpatía por el exquisito poeta español.
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